Muros prefabricados

Los muros prefabricados de hormigón, también llamados muros bilama o premuro, son dos planchas de hormigón armado con una celosía que en su conjunto forman las partes exteriores de los muros tradicionales.
Junto a la armadura vertical colocada en obra y su posterior hormigonado, se realizan los diferentes tipos de muros, independientemente de su anchura y altura.
Su rápida colocación, la seguridad en el montaje y la perfecta terminación exterior, lo convierten en un elemento muy interesante en distintas unidades de obra, ya que también nos evitamos la manipulación, alquiler y limpieza de los encofrados metálicos.
El sistema de muro prefabricado constituido por dos losas de hormigón armado de espesor 5 cm, separadas por tres celosías que dan forma al sándwich prefabricado y lo hace rígido para su manipulación


Además de constituir los latiguillos que soportarán la presión del hormigonado y el vibrado (hasta 7 T / mi).
Puede trabajar en ménsula para muros de contención de tierras o depósitos abiertos, o empotrado–apoyado para muros de sótanos en la edificación.
Además, cada panel se monta de forma independiente al resto, siendo necesario 4 cuñas de madera y un puntal de doble efecto, que sirve para empujar o recoger al prefabricado para su aplomado.
Desde un punto de vista estructural, el muro resultante es totalmente monolítico ya que la presencia de hormigón in situ entre dos prefabricados contiguos garantiza la transmisión de esfuerzos transversales de forma sorprendente.
La anchura estándar es de 1’2 m, aunque para remates también se fabrican más estrechos.
Del mismo modo, la coronación se fabrica con inclinación para formar aletas o pendientes.


Algunas de sus características a destacar son:
- La altura de fabricación máxima puede llegar a ser de 10 m.
- El prefabricado y el interior son de hormigón H-25.
- El acero es del tipo B–500S.
- Los recubrimientos, por tratarse de un panel prefabricado en factoría. son de 2 cm.
El grosor del muro varía en función de la altura, como e=0,10*h, así como, por ejemplo, el clásico muro de sótano de garajes de viviendas de unos 3 m de altura libre tendrá 30 cm de espesor; en cambio, un muro de contención de 6 m de altura tendrá 60 cm.